martes, 16 de marzo de 2010
Publicado por PRK @ 17:51  | Psicologia
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Texto: Aplicación del modelado del barro como terapia de rehabilitación del neurodesarrollo. Ing. Marco Antonio Fernández Serra [Artista de la Plástica]; Dr. Jorge P. Rodríguez Fernández [Especialista de Segundo Grado en Pediatría, dedicado a Neuropediatría]; FFCC. Matanzas [Profesor Asistente]; Dr. C Jorge D. Ortega Suárez [Profesor Titular].
Facultad de Cultura Física de Matanzas

Imagen: Vasija de barro de Eliseo Gutiérrez




INTRODUCCIÓN:

El Programa de Atención Materno Infantil en el Sistema de Salud cubano, ha logrado saltos cualitativos en la prevención y mantenimiento de la salud tanto de las madres como de los hijos. Estos logros, que han sido paulatinos pero sostenidos, han desarrollado a niveles óptimos la atención desde el inicio de la gestación y ha permitido que todos los nacimientos sean hospitalarios y con un sistema de terapia intensiva neonatal sólo comparable con los países más desarrollados; lo que ha dado como resultados, la disminución de las tasas de mortalidad infantil a niveles muy bajos y por tanto la supervivencia de niñas y niños que antes no podían salvarse, como los prematuros de muy bajo peso al nacer, los recién nacidos con asfixias severas e infecciones del peripato, entre otros (1, 2, 3, 4, 5, 6) Esto motivó el inicio de un Programa de Atención Temprana para todos los pacientes con factores de riesgo para presentar afectaciones neurológicas, para su rehabilitación precoz, basándose en los principios de la neuroplasticidad que nos permitiría, aplicando un sistema bien dosificado de estimulación en las diferentes áreas (motora gruesa, motora fina, lenguaje y comunicación, y adaptación social) logran la competencia máxima de los niños (7, 8, 9).

En más de diez años de aplicación del Programa de Rehabilitación en nuestro municipio, comprobamos que un por ciento elevado de casos, aproximadamente el 24% de todos, al llegar a la escuela fracasan en el aprendizaje (), por causas como:
• Dificultades grafo-perceptivas (Integración sensorial).
• Trastornos en la atención.
• Dificultades en la motricidad fina y la coordinación.
• Baja autoestima.
La técnica de modelado del barro requiere poner en juego varias capacidades del infante, tales como la atención, la destreza manual, la interacción sensorial y la conducta, por lo que sin tener un respaldo bibliográfico de estudios anteriores, valoramos que se podía aplicar como terapia rehabilitadota para los pacientes con dificultades en el desarrollo neurológico. Por ser una actividad atractiva que por su creatividad puede motivar la atención de los niños y de esta forma desarrollar o rehabilitar su destreza motora fina, su integración sensorial, manifestada por la coordinación visomanual y la necesidad de la manipulación bisanual, consideramos que seria de gran utilidad como parte del proceso de rehabilitación integral, por lo que nos trazamos los siguientes objetivos específicos:



OBJETIVO:

1. Desarrollar en las niñas y niños con trastornos de motricidad fina las destrezas manuales necesarias para el éxito escolar.
2. Entrenar la atención mediante las actividades creativas del modelado del Barro
3. Incrementar la autoestima al permitir desarrollar su propia creatividad.



DESCRIPCIÓN DEL TRABAJO:

En el desarrollo de esta actividad, aplicamos el método demostrativo - explicativo – práctico, porque el profesor les muestra un modelo ya hecho por él y cada paso u operación necesarios para la ejecución del mismo, les enseña a los niños cómo hacerlo, qué tipo de técnica de modelado usar, qué herramientas y qué patrón de agarre usar para sostener tanto la pieza como la herramienta; así como los tipos de manipulación de la mano, tanto de la que sostiene la pieza como de la que usa la herramienta o modela el barro. Entre un paso de ejecución y otro, luego de ser explicado y demostrado por el profesor, los niños tienen que ejecutar la técnica aprendida y son asistidos por el profesor cuantas veces sea necesario, hasta que logren ejecutar correctamente dicho paso. La asistencia consiste, por ejemplo, en guiarle inicialmente las manos al niño, o iniciarle este paso y luego dejarlo a él que continúe hasta terminarlo, o aplicar variantes, tanto en la técnica inicial como en la forma de manipulación, o enseñarlo a auxiliarse de otros medios a su alcance, según lo requiera cada caso.

En las sesiones, los niños trabajan en grupos pequeños, de no más de cuatro infantes, integrando también a estos grupos, un niño con gran destreza manual y que no presente trastornos en la conducta o la atención, para que sirva como monitor; así aplicamos el método o sistema de aprendizaje tutelado, el cual consiste en que el niño diestro simplemente ejecute lo que el profesor explica y que, dada su atención y habilidad para el planeamiento y ejecución de patrones de destreza manual, llama la atención de los niños que están enfocados, producto de la competencia entre ellos, en la adquisición de una habilidad eficiente para lograr fácilmente su fin. Este monitor es imitado por ellos y por eso se acorta al máximo el periodo de inconsistencia en el uso de varias estrategias erróneas para la proyección y ejecución de uno o mas patrones de destreza manual, lográndose así una mejor motivación y eficiencia en cada sesión de rehabilitación.

Intencionalmente se ha privado a los niños del uso de sufrideras cubiertas de tela, las cuales se han sustituido por pequeños manteles de goma fina para propiciar que el barro se pegue a éstos y tengan que manipularlos usando un patrón de permutación en ambas manos para despegarlo. Este patrón de destreza manual es la clave del éxito para que el infante pueda aprender a ejecutar ciertas actividades escolares, del cuidado personal y de la vida diaria, tales como el abotonamiento de su ropa, ensartar los cordones de sus zapatos y amarrarlos, pasar el cinto entre las trabillas y ajustar su hebilla, hojear libros y libretas, tomar los útiles escolares y guardarlos en sus estuches, organizar su carpeta escolar, aliñar por sí mismo sus alimentos, tomar los cubiertos y luego volverlos a depositar, sacar monedas de sus bolsillos y colocarlas correctamente para ser introducidas en alcancías de los ómnibus y tragamonedas, entre otras muchas habilidades más y en las cuales, muchos niños que han estado siendo asistidos, tenían dificultades que han sido mejoradas o erradicadas.

Las herramientas han sido hechas aplanadas y de dimensiones lo mas pequeñas posibles para que los infantes estén obligados a usar agarres que aceleren la disociación de los lados ulnar y radial de la mano y que también estén obligados a realizar movimientos hacia adentro y a estabilizar sus manos en varios grados de supinación, a separar el pulgar, efectuar movimientos radiales con el dedo y a la estabilidad de la muñeca. Los modelos de barro que los niños tienen que conformar también son de dimensiones pequeñas para que tengan que usar agarres opuestos con oposición del pulgar y contactar la pieza con la superficie del dedo.

Antes que los niños comiencen a modelar el barro, en cada sesión se les hace amasar un pedazo de este material alternativamente de una mano a la otra, lo cual estimula el control del arco metacarpial transversal. Todo esto habilita o aumenta en el niño el control muscular necesario para efectuar los diferentes tipos de agarre y manipulación en las manos, que son imprescindibles para adquirir la destreza que les ayudará a una ejecución eficiente de las actividades en la escuela, la vida diaria y el cuidado personal. El primer paso antes de comenzar a ejecutar el modelado del barro, siempre será preparar la barbotina que será usada como "pegamento" para unir dos ó más partes de barro ya modelado y así conformar piezas de configuración compleja. La barbotina no es otra cosa que una especie de lodo que el niño tiene que preparar dentro de una pequeña vasija, diluyendo en el agua, con un pincel, una pequeña porción de barro, para lo cual están obligados a estabilizar la vasija usando un agarre prensil potente, con oposición del pulgar y el contacto de la yema de los dedos radiales con el objeto en su mano no preferida, simultáneamente, también están obligados a usar un patrón de estabilización total de esa
extremidad, al mismo tiempo que con la preferida tiene que usar, al remover la mezcla dentro de dicha vasija, un patrón de agarre radial digital para el pincel y al mismo tiempo un patrón de movimiento en el cual las articulaciones del codo, antebrazo y muñeca son estabilizadas y las del hombro y los dedos están móviles, a la vez que, alternativamente, tiene que también usar, para diluir los grumos de barro en el agua, un patrón de manipulación en la mano denominado permutación, para hacer rotar el pincel de forma alternada a favor y en contra de las manecillas del reloj y simultanear este patrón de manipulación, con uno de estabilización de las articulaciones del hombro, codo, antebrazo y muñeca. Esta combinación de patrones de agarre, manipulación, movimiento y estabilización, es similar a la que tienen que usar los niños en la escritura manual madura.

De este modo, el aumento de la destreza al preparar la barbotina, habilita o mejora en el niño el control muscular necesario para ejecutar la escritura. Además, por información directa, recibida de los padres, hemos podido constatar que mejoran rápidamente en cuánto a la manipulación de los cubiertos y disminuyen significativamente en el derrame de comida fuera del plato al comer.

Al preparar la barbotina, una operación que parece tan simple, los niños tienen que centrar su atención en tres elementos diferentes a la vez, pues tienen, al mismo tiempo, que estabilizar la vasija, mover el pincel y lograr el equilibrio dinámico de un elemento inestable dentro de la vasija, con lo cual surge una demanda de atención muy alta y esto mejora en un alto grado la concentración, como ha podido observarse en niños con atención dispersa, también contribuye de forma efectiva a la integración sensorial.

Nos hemos extendido en la explicación de esta operación previa al modelado del barro, con el fin de ilustrar las posibilidades del mismo a través de uno de los pasos operacionales de esta técnica. En cada forma que se logra modelando el barro, se ejecutan complejas combinaciones de destreza manual, se satisfacen elevadas demandas de atención, de integración sensorial y de una conducta que permita ejecutar, en periodos prolongados, una actividad creativa; de esta forma se logra además, elevar la autoestima y la resiliencia de los niños y adolescentes para enfrentar y superar los retos de la vida diaria. Dado el carácter creativo de esta técnica, es imposible explicar en esta exposición, las posibilidades que brinda cada una de las operaciones del modelado del barro, de la misma forma que anteriormente se ilustró, pues cada forma que se pretenda modelar en éste, demanda complejas combinaciones de patrones de agarre, manipulación, movimiento y estabilización. El enfoque correcto y que ha dado buenos resultados en la práctica sería que, partiendo de objetivos específicos para el desarrollo de estos patrones de destreza manual, se seleccione un modelo o figura para cuya ejecución se garantice la ineludible necesidad de desarrollarlos.

En la creación de condiciones para el trabajo de modelado del barro, se ha aplicado el método o estilo de la escuela cubana de artesanía, el cual se caracteriza por utilizar para trabajar lo que los demás desechan y de este modo se ha construido la mayor parte de los útiles y herramientas; así como las condiciones para este trabajo (que son mínimas) han sido creadas de forma fácil y rápida por sólo dos artesanos, con materiales de deshecho y se adquirieron otros, que se ofertan baratos en la red comercial, estos recursos han sido donados al Centro por ellos, así como el barro que se ha utilizado, el cual es muy poco (menos de una pella al mes), está siendo donado de forma estable por un prestigioso escultor matancero y por un padre cuyo hijo es atendido en nuestro Centro. Las herramientas se han construido de la siguiente manera:

- las espátulas y cortadores con listones y recortería de madera desechados.
- los desvastadores con pequeños trozos de alambre y pinceles, bolígrafos, palitos de caramelos en desuso y otros.
- para lograr texturas, se utilizan pedazos de deflectores de lámparas de luz fría, casquillos de plumones en desuso, piezas de juguetes rotos, rueditas dentada de relojes rotos, botones antiguos y otros.

Esto posibilita el desarrollo de la creatividad en los niños y al mismo tiempo evita que la actividad sea costosa. En la selección de estos objetos se tiene en cuenta que los mismos deben ser pequeños y de relativamente difícil manipulación, para crear en los niños altas demandas de atención, integración sensorial y de desarrollo de su destreza manual.



ETAPAS DEL MODELADO:

El trabajo de rehabilitación con el modelado del barro se propone estar conformado de la siguiente forma:
1.-.Una primera sesión cuyos objetivos específicos serían motivar en el niño el deseo irresistible de modelar el barro, para lo que se le seduce mostrándole un modelo, el cual, por su forma, textura y aparente complejidad, parezca casi imposible de reproducir por ellos, pero una vez mostrada la indiscutible facilidad con que puede lograrse, se decida ella ó él ,a hacerlo también y de esta forma propiciar en el infante la sensación de triunfo, autoconfianza, confianza en el profesor y la elevación de su autoestima.

2.-Se le realiza antes de iniciar esta terapia una batería neuropsicológica para determinar trastornos cognoscitivos, de atención, test grafoperceptivo de Bender, el Test de Peabody Motor Grueso y Motor Fino, para evaluar la edad de desarrollo motor y poder medir posteriormente los resultados, a las doce semanas de tratamiento, en que se les repite la evaluación psicométrica.

3. Insistir en el agarre radial digital y la manipulación con el pulgar y los dedos radiales, de forma alternada con las dos manos, para lograr el inicio de la disociación de los lados ulnar y radial de ambas manos y preparar la barbotina para lograr los objetivos antes expuestos.

4. De una a dos sesiones para satisfacer la demanda de entrada propioceptiva que típicamente despierta en ellos su primera experiencia en el modelado del barro, para lo cual se le solicita: amasar el barro, hundir los dedos en él, aplastar una bola de barro hasta hacer una torta y luego fijarse en la forma, contorno y textura de pequeños objetos de uso cotidiano para después hundirlos en dicha torta y descubrir qué texturas quedan impresas en el barro, entre otras.

5. - En el resto de las sesiones se enfocara el trabajo en la modelación en el barro de figuras que exijan el uso de patrones de destreza manual cada vez más complejos, según el orden secuencial de desarrollo de estas habilidades, además de implicar en cada una de ellas los objetivos propuestos y explicados en los acápites anteriores.

Las sesiones se extienden hasta un periodo de una hora y media como máxima y al finalizar, se le dan recomendaciones a los padres respecto a deficiencias detectadas en los niños en cuanto al uso de habilidades de la vida diaria y para el cuidado personal para que estas habilidades sean mejoradas o habilitadas por sus padres en sus casas, también se les orienta ejercitar algunas actividades que le garantizaran al niño incrementar el conocimiento táctil general, una mayor satisfacción de la demanda de entrada propioceptiva o lo que es lo mismo, una mayor absorción de la potencia propioceptiva disponible en el, incrementar la regulación de la presión, mejorar la discriminación táctil y mejorar la destreza manual general.



CONCLUSIONES:

1. El modelado del barro constituye una técnica útil para la rehabilitación de las destrezas manuales en los infantes con afectaciones de la motricidad fina.

2. Resulta una terapia importante para el entrenamiento de la atención en las niñas y los niños con Síndrome de Trastornos de Atención con o sin Hiperactividad, por resultar novedosa y atractiva.

3. Desarrolla la creatividad y mejora la autoestima de estos pacientes, al sentirse capaces de lograr la creación de obras por ellos mismos.

4. Imprime al proceso de rehabilitación un carácter comunitario, por la participación de artesanos y artistas locales y el apoyo de otras Instituciones de la Sociedad.

5. El modelado del barro constituye una técnica de rehabilitación en el Centro de Rehabilitación del Neurodesarrollo “Rosa Luxemburgo” de Cárdenas, formando parte del entrenamiento y capacitación de los especialistas que tratan diariamente a los infantes.






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