Una vez cada 100 años, un espiritu acuático coloca un huevo en una persona que se convierte en el Guardián del Espiritu; esta vez, la responsabilidad recae sobre Chagum, el Segundo Príncipe del Imperio de Nuevo Yogo. Pero la vida de Chagum no será sencilla. El Emperador descubre lo que le ocurre a Chagum e intenta asesinarlo, como consecuencia de esto, la emperatriz le pide a Balsa la lancera que se convierta en guardaespaldas del príncipe.