miércoles, 05 de diciembre de 2007

Imagen
El hombre ha caminado siempre hacia los santuarios, considerándolos su fuente de poder, buscando una comunicación trascendental con lo divino. Por tanto, el feligrés se convierte en la encarnación de la unidad humano/divino, forma parte de un grupo unido por un sentimiento de solidaridad en las mismas alegrías y penas; la peregrinación es una escuela de sencillez, abnegación y pobreza; representa una fe orientada hacia una tarea. Se acude a los santuarios, para lograr algo de orden espiritual o físico como una curación y hasta cierto punto el Hombre controla el poder sagrado; sufriendo cambios de tipo moral y espiritual.

Fernando Cámara Barbachano propone separar cuatro campos de referencia en relación con la estructura y función de los sitios y centros de culto y participantes. Estos serian: los grupos familiares y de parentesco; los núcleos de mayordomos; los conjuntos formales de cofadres; y las fecundas asociaciones con base en gremios y hermandades.

El fenómeno religioso de la peregrinación, gira en torno a tres unidades: los dioses, los mundos y los hombres. Resulta una acción concreta que ofrece alivio al sufrimiento, extermina la angustia, reduce el desamparo, y en consecuencia, redime y salva al individuo por medio de la fe


Los rituales: rezos, danzas y ofrendas
Algunos peregrinos consideran que es necesario realizar todo el viaje a pie, otros aceptan el transporte colectivo; algunos llevan exvotos, esto es una constancia grafica del favor recibido, originalmente impresas en laminas de cobre, muestran su origen popular; también existen los llamados “milagros” representaciones del corazón o de miembros del cuerpo humano que en su manufactura van desde la lamina de aluminio hasta el oro. Los actos sacros, simbólicos y rituales expresan lo que se supone producen o inducen, revelan las motivaciones del peregrino y las razones del peregrinaje, desde la obtención de beneficios materiales hasta la ruptura con el pasado y la intimidad con Dios.


El espacio de visita: los santuarios
El lugar hacia donde se dirige el peregrino es un espacio sagrado donde se consigue la salvación, el mejoramiento de la propia vida. El tiempo que allí transcurre es un tiempo sacro en el cual se cumplen las acciones, los ritos que comportan una relación con lo divino y que transformarán por ello la vida cotidiana, una vez completado el camino.
La peregrinación y la fiesta religiosa permiten al hombre hacer coincidir el tiempo actual con el primordial, especialmente dirigiéndose a los lugares donde lo divino esta particularmente presente y vital

Lo que le confiere el carácter de santuario a un templo, es que ahí ha ocurrido un acontecimiento significativo para la religiosidad de los fieles, o bien porque en ellos se rinda culto a los restos personales o materiales de un personaje ilustre, comúnmente llamados reliquias, los santuarios constituyen centros de culto que rebasan los lugares ordinarios de reunión para los fieles

Tags: santuarios

Publicado por PRK @ 15:04  | Psicologia
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios