El mito es una expresión de fe no solo de la imaginación, es una perspectiva que le permite al hombre delimitar una
zona de la realidad a la cual siente que no tiene libre acceso, pero
que está ahí: la zona de la muerte, del destino humano. Por una parte es un cierto tipo de realidad que ha acompaña al
hombre, a lo largo de toda su vida. Hay un largo periodo mítico, en
donde el mito es la forma de conocimiento del hombre. A medida que
avanza la ciencia va dejando atrás al mito, que se hace prescindible.
Esto se da mucho en América, donde la llegada de los españoles destruye
las creencias y supersticiones propias. Desde el siglo XVIII esto se
hace evidente como propósito de modernización, que pasa por un proyecto
de desacralización, desmitificación.
Pero hay otro planteamiento, en donde el mito es una realidad
inherente al hombre, al ser humano. Si entendemos por mito una lectura
de la realidad que tiene fundamentos erróneos por distintos motivos,
naturalmente cada vez que la ciencia implanta la causa verdadera
reemplaza a la causa falsa. El mundo cada vez le ha achicado más el
territorio al mito y ha ampliado la visión racionalista y científica de
la realidad. En esta óptica, ciencia es opuesto a mito, una es certeza
y el otro es error.
Es una visión de la realidad que está compuesta de una zona
cognoscible y discernible y una zona enigmática, misteriosa, no
interpretable. En este sentido, la época contemporánea es menos mítica
que las épocas anteriores. Pero la misma ciencia que desplaza al mito
está conciente de que hay una zona a la cual no llega, de la cual no
puede dar cuenta., y no le consta que esta zona en algún momento vaya a
agotarse. Esta es la zona mítica, la zona de la creencia, de la fe. En
el caso de la religión católica, ésta acepta los misterios, como la
Santísima Trinidad y la encarnación de Cristo. Cómo lo infinito y
poderoso puede habitar en lo finito y precario. Esto es un misterio
sobre el que se construye un mito. Un mito tanto más real cuanto mayor
es la fe. La historia se hace con la ciencia y el mito.
Funciones del mito
Poner como realidad una aspiración. Eso es un mito de la realidad.
Son mitos sobre lo que te han enseñado, sobre lo que te gustaría pensar
que eres. El miedo, crea fantasmas como una forma de control ejercido por
el poder en todos los ámbitos: el gobierno, la iglesia, los padres, la
escuela. Los mitos sirven también para explicarse lo que no es armónico en
una comunidad. En el campo se explican desgracias por la acción de
seres míticos, o se explica la injusticia por la acción del demonio.
De igual forma los mitos sirven para depositar en otros seres lo maligno del hombre y así, liberarlo de esa carga
Los pueblos y comunidades suelen tener sus leyendas fundacionales,
un mito acerca de su origen, que generalmente honra al pueblo. Sirven
al prestigio de una familia, de un linaje, que sirven para identificar
a los individuos con su grupo en torno a una imagen de sí mismos que
los distingue. Igualmente es una manera de regular la conducta, la convivencia. La leyenda implica la existencia de una realidad en la cual se basa
y se inscribe una historia con un tiempo y un espacio. Pero esa
diferenciación es arbitraria. De una determinada leyenda, o historia,
puede surgir un mito
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