El mito es una expresión de fe no solo de la imaginación, es una perspectiva que le permite al hombre delimitar una
zona de la realidad a la cual siente que no tiene libre acceso, pero
que está ahí: la zona de la muerte, del destino humano. Por una parte es un cierto tipo de realidad que ha acompaña al
hombre, a lo largo de toda su vida. Hay un largo periodo mítico, en
donde el mito es la forma de conocimiento del hombre. A medida que
avanza la ciencia va dejando atrás al mito, que se hace prescindible.
Esto se da mucho en América, donde la llegada de los españoles destruye
las creencias y supersticiones propias. Desde el siglo XVIII esto se
hace evidente como propósito de modernización, que pasa por un proyecto
de desacralización, desmitificación.