martes, 30 de octubre de 2007
Publicado por PRK @ 14:53  | Libros y música
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Eros no es un dios, sino un demonio pues ocupa un lugar intermedio entre los inmortales y los hombres. Es un gran demonio y es por tanto un interprete entre los dioses y los hombres, lleva al cielo las súplicas y los sacrificios de los hombres. Los demonios llenan el intervalo que separa al cielo de la tierra, son el lazo que los une en un todo; de ellos procede todo el arte adivinatorio y el de los sacerdotes con relación a los sacrificios, misterios, encantamientos, profecías y magias. Quien es sabio en todas estas cosas es demoníaco (inspirado por un demonio) y el que es hábil en todo lo demás, en las artes y oficios es un simple operario. Los demonios son muchos y de diversas clases y Eros es uno de ellos.

Cuando el nacimiento de Afrodita, hubo entre los dioses un gran festín en el que se encontraba entre otros, Poros (la Abundancia) hijo de Metis (la Prudencia). Después de la comida, Penia (la Pobreza) se puso a la puerta para mendigar algunos desperdicios, en ese momento, Poros embriagado con el néctar salió de la sala y entro en el jardín de Zeus donde se quedó dormido. Entonces Penia se propuso tener un hijo de Poros, fue a acostarse con él y se hizo madre de Eros. Por esto, Eros se hizo compañero y servidor de Afrodita porque fue concebido el mismo día en que ella nació, además el amor ama naturalmente a la belleza.

Ahora bien, al ser hijo de Poros y Penia, siempre es pobre, desaseado y sin domicilio, sin mas lecho que la tierra, durmiendo junto a las puertas y ventanas siempre a la pista de lo bello, bueno y varonil. Es atrevido, perseverante, ansioso de saber, hábil, de fácil aprendizaje, encantador y mágico. De tal manera que un día aparece floreciente y lleno de vida en la abundancia, para luego extinguirse y volver a revivir. Todo lo que adquiere lo disipa sin cesar, así nunca es rico ni pobre y se encuentra en un lugar intermedio entre la sabiduría y la ignorancia.

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