jueves, 25 de octubre de 2007

Relaciones objetales
Las relaciones de objeto tempranas (vinculo bebe-madre), son fundantes para el desarrollo psíquico y de la personalidad.

La angustia existe desde el comienzo de la vida, es el motor que pone en marcha el desarrollo psíquico
. El niño sabe que lastima y experimenta angustia de persecución porque siente que la madre llegará a destruirlo, se siente desprotegido y pasa a la posición depresiva (3-6 meses). Existe una ambivalencia odio-amor, puede ver las características buenas del otro y lo toma en cuenta, no repara solamente por miedo sino también porque reconoce lo bueno de lo otro

Conflicto mental: se da entre los sentimientos de odio-amor que se enfrentan en el vínculo con los objetos, contenidos infantiles de fantasías destrucctivas. Existe una fase femenina de identificación con el cuerpo femenino donde no hay padre solo un impulso epistemofílico de entrar al cuerpo de la madre, sacarlo todo y destruirlo para reducir la angustia de creer que hay otro que le robará su amor También existe conocimiento de un coito sádico de los padres donde la vagina es dentada, receptual y destructiva, la madre fálica tiene un pene dentro y los padres se vuelven por tanto figuras combinadas.

Juego: En el juego existe una neurosis de transferencia y sirve como una exploración del inconsciente infantil, interpretando las fantasías, sentimientos ansiedades y experiencias expresadas.

Agresión: surge desde el nacimiento y es volcada sobre la madre (pecho)


Identificación proyectiva:  la agresión que el niño siente es su propia agresión que deposita en el la madre,  porque la madre destruye las partes buenas que tiene el niño, es sádica y lastima, el niño es el bueno; el niño salvaguarda lo bueno que tiene y saca lo malo para no fragmentarse y destruir todo lo bueno que tiene en sí. Esto ocurre en los primeros 6 meses (posición esquiziparanoide). Retaliación: miedo al daño que provocó y que puede ser revertido.

El superyo temprano
Está caracterizado por su sadismo, los impulsos orales se mezclan con los genitales. Se forma por la introyección de dos objetos contradictorios: uno de cualidades protectoras y benevolentes (objeto parcial idealizado) y otro de características punitivas (objeto parcial persecutorio). Se forma antes que el Edipo temprano, en donde el niño desea penetrar el cuerpo materno y atacarlo sádicamente (fase femenina: identificación con el cuerpo femenino). Esta situación produce sentimientos de culpa, reacciones de ansiedad y dolor. La renuncia edipica se da cuando el niño controla sus sentimientos agresivos por su amor hacia los padres y el deseo de preservarlos.

Psiquismo:  se crea un vínculo intersubjetivo con la madre (objeto temprano), fantasías de ansiedad predominante derivada de los impulsos destructivos, se encuentra muy latente la pulsión de muerte (destrucción y envidia), existen mecanismos organizados de defensa primitivos antes de la contrucción del Yo (proyección, introyección y escisión) La vida psíquica se organiza en torno a dos posiciones fundamentales:

Esquizoparanoide
:
la primera ocurre cuando la pulsión de muerte es proyectada en el primer objeto externo (el pecho materno) mientras las pulsiones libidinales se proyectan en el objeto parcial (pecho bueno), así se crea una disociación de los dos objetos. Los mecanismos psicóticos organizan las primeras modalidades del funcionamiento mental y contrarrestan la ansiedad persecutoria son la disociación, proyección, introyección y negación

Depresiva
:es un momento clave para el desarrollo de la normalidad entre los 3-6 meses y esta compuesta de:
1) ansiedad depresiva: el yo siente culpa por el daño hecho al objeto amado
2) relación con un objeto total: la madre con quien el yo se vincula en todos sus aspectos
3) mecanismo de defensa principal: atender y preocuparse por el estado del objeto. Ahora el vínculo con lo externo es más realista. Frente a esta situación se recurre a defensas maniacas: la triada de triunfo, control omnipotente y desprecio en las relaciones de objeto

La envidia, dirigido al pecho de la madre, proviene del sujeto y es un sentimiento de odio contra otra persona que posee una cualidad deseada.

Celos: se desea poseer a la persona amada y eliminar al oponente. Voracidad: extraer todo lo bueno que posee el objeto.

Tags: klein, relacionesobjetales

Publicado por PRK @ 11:22  | Psicologia
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios