Soledad era independencia, yo me la había deseado y la había conseguido al cabo de largos años. Era fría, es cierto, pero tambien era tranquila, maravillosamente grande y tranquila, como el tranquilo espacio frio en que se mueven las estrellas
El suicida no es absolutamente preciso que este en una relacion especialmente violenta con la muerte; esto puede darse tambien sin ser suicida. Pero es peculiar dle suicida sentir su yo, lo mismo da con razon que sin ella, como un germen especialmente peligroso, incierto y comprometido que se considera siempre muy expuesto y en peligro, como si estuviera sobre el pico estrechisimo de una roca, donde un pequeño empuje externo o una ligera debilidad interna bastarian para precipitarlo en el vacio
Por otra parte, a todos los suicidas les es familiar la lucha contra la tentacion del suicidio. Todos saben muy bien, en alguno de los rincones de su alma, que el suicidio es, en efecto, una salida, pero muy vergonzante e ilegal, que en el fondo es mas noble y mas bella dejarse vencer y sucumbir por la vida misma que por la propia mano.